Presencia terapéutica

El primer corolario de la terapia, de cualquier terapia que apele a la conciencia es la presencia; si no está presente la esencia espiritual del ser humano no hay conciencia y no hay terapia.
La expansión de la conciencia (tambien llamada posibilidad de elección) es lo que deviene como terapia, lo contrario es la contracción y la inercia.
De hecho, presencia no es un requisito necesario para el terapeuta, sino que es lo que definitivamente estamos haciendo aquí, en esta encarnación.

Estar presente implica aquietar los ruidos internos, los pensamientos inerciales que suelen recrear eventos del pasado o previsiones de futuro, dando vueltas a nuestros miedos, recreándonos con expectativas, en diálogos internos o en ensoñaciones.

Cuando experimentas lo que es “estar aquí”, estar presente,
te das cuenta de que habitualmente no lo estás.

Este es un protocolo que nos puede ayudar a estar presentes:

• Llevamos la atención a la respiración
• Ceder el peso corporal a la tierra
• Orientación – los tres ejes -.
• Conciencia de la totalidad del cuerpo.
Una manera de estar aquí y ahora, de estar presente es anclarse profundamente en el cuerpo.
Para anclarse profundamente en el cuerpo hay que buscar la tierra. Hay que asentarse en él soltando tensiones físicas depositando el peso corporal en la tierra.

Al ir soltando “cosas”, contenidos, la respiración se hace más fluida. La respiración no hay que aprenderla, se hace sola. Son nuestras cargas las que la limitan.

Asentando los pensamientos.
Tomamos conciencia de la totalidad del cuerpo. Cuando nuestra atención abarca la totalidad del cuerpo no estamos en el pensamiento; nos descubrimos en un estado de presencia alerta, pero sin juicios ni prejuicios, sin valoraciones, sin condicionamientos.
mnasentamiento guiado, clicando en el mandala

El Alma es el observador en nosotros
El Alma reside en el desapego, no se conmueve, no se apasiona.
El Alma es el testigo capaz de disfrutar de todo,
una vez que nos centramos ahí.

Jorge Carvajal
________________________________________

La relación con el mundo desde la presencia (meditación en la acción)

El asentamiento es una forma de meditación en el que mientras te asientas en la quietud tomas conciencia de cualquier evento que entra en tu campo de percepción en ese momento: pensamiento, sentimiento, sensación,… lo reconoces, lo aceptas y “te asientas con ello”. Así, podemos ir reconociendo e integrando en la conciencia aspectos que podríamos decir que producen ruidos, tensiones o inercias…
Una inquietud, sentimiento de inseguridad, impaciencia, miedo, disociación, … No luchas contra ellos, mas bien tomas conciencia, los aceptas y los integras.
No resistirse, no pelearse, no juzgarse. O quizá… “ver” como nos resistimos, como nos peleamos, como nos juzgamos.

En la relación con el mundo, como es una relación terapéutica, o en cualquier otra, estar presente significa mantener contacto con el nucleo de quietud en el que reside nuestra esencia.
Cuando la mente cesa de albergar
cualquier noción de autoría o no autoría,
toda acción se convierte en no acción.

Ramesh Balsekar
Estar centrado en la quietud y desde ahí extender nuestra atención a los sentidos, los instrumentos que posee el organismo físico para relacionarse con el mundo y permitir que el flujo de energía (sensaciones, sentimientos, ideas,…) vaya y venga, pero sin confundirse con ellos.
Esto sería “estar centrado”, en el centro y no perdernos en los eventos de la periferia.
El Ser hace en tu no hacer, cuando tú personalidad deja de hacer.

Meditación significa conciencia.
Lo que hagas con conciencia es meditación.
La acción no es la cuestión,
sino la cualidad que traes a tu acción.”

Osho

PRESENCIAbbbbbbbbbbbbbbb
El primer corolario de la terapia, de cualquier terapia que apele a la conciencia es la presencia; si no está presente la esencia espiritual del ser humano no hay conciencia y no hay terapia.
La expansión de la conciencia (tambien llamada posibilidad de elección) es lo que deviene como terapia, lo contrario es la contracción y la inercia.
De hecho, presencia no es un requisito necesario para el terapeuta, sino que es lo que definitivamente estamos haciendo aquí, en esta encarnación.

Estar presente implica aquietar los ruidos internos, los pensamientos inerciales que suelen recrear eventos del pasado o previsiones de futuro, dando vueltas a nuestros miedos, recreándonos con expectativas, en diálogos internos o en ensoñaciones.

Cuando experimentas lo que es “estar aquí”, estar presente,
te das cuenta de que habitualmente no lo estás.

Este es un protocolo que nos puede ayudar a estar presentes:

• Llevamos la atención a la respiración
• Ceder el peso corporal a la tierra
• Orientación – los tres ejes -.
• Conciencia de la totalidad del cuerpo.
Una manera de estar aquí y ahora, de estar presente es anclarse profundamente en el cuerpo.
Para anclarse profundamente en el cuerpo hay que buscar la tierra. Hay que asentarse en él soltando tensiones físicas depositando el peso corporal en la tierra.
Al ir soltando “cosas”, contenidos, la respiración se hace más fluida. La respiración no hay que aprenderla, se hace sola. Son nuestras cargas las que la limitan.

Asentando los pensamientos.
Tomamos conciencia de la totalidad del cuerpo. Cuando nuestra atención abarca la totalidad del cuerpo no estamos en el pensamiento; nos descubrimos en un estado de presencia alerta, pero sin juicios ni prejuicios, sin valoraciones, sin condicionamientos.
El Alma es el observador en nosotros
El Alma reside en el desapego, no se conmueve, no se apasiona.
El Alma es el testigo capaz de disfrutar de todo,
una vez que nos centramos ahí.

Jorge Carvajal
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La relación con el mundo desde la presencia (meditación en la acción)

El asentamiento es una forma de meditación en el que mientras te asientas en la quietud tomas conciencia de cualquier evento que entra en tu campo de percepción en ese momento: pensamiento, sentimiento, sensación,… lo reconoces, lo aceptas y “te asientas con ello”. Así, podemos ir reconociendo e integrando en la conciencia aspectos que podríamos decir que producen ruidos, tensiones o inercias…
Una inquietud, sentimiento de inseguridad, impaciencia, miedo, disociación, … No luchas contra ellos, mas bien tomas conciencia, los aceptas y los integras.
No resistirse, no pelearse, no juzgarse. O quizá… “ver” como nos resistimos, como nos peleamos, como nos juzgamos.

En la relación con el mundo, como es una relación terapéutica, o en cualquier otra, estar presente significa mantener contacto con el nucleo de quietud en el que reside nuestra esencia.
Cuando la mente cesa de albergar
cualquier noción de autoría o no autoría,
toda acción se convierte en no acción.

Ramesh Balsekar
Estar centrado en la quietud y desde ahí extender nuestra atención a los sentidos, los instrumentos que posee el organismo físico para relacionarse con el mundo y permitir que el flujo de energía (sensaciones, sentimientos, ideas,…) vaya y venga, pero sin confundirse con ellos.
Esto sería “estar centrado”, en el centro y no perdernos en los eventos de la periferia.
El Ser hace en tu no hacer, cuando tú personalidad deja de hacer.

Meditación significa conciencia.
Lo que hagas con conciencia es meditación.
La acción no es la cuestión,
sino la cualidad que traes a tu acción.”

Osho